AGRADECIMIENTO

Comienzo este blog presentándome, mi nombre es Ximena Cervantes Aguilar, tengo 16 años y actualmente estudio el segundo semestre de preparatoria en Preparatoria Morelos.

Feliz porque estoy viva
Y porque el cielo es azul
Feliz por mi familia
Y porque tengo salud.

Agradecer es sentirse feliz por lo que tienes. Cuando estás agradecido sientes empeño, alegria y te sientes afortunado todo el tiempo.

Agradecimiento es lo que sientes cuando alguien te canta una canción porque no puedes dormir, y cuando alguien te abraza en las películas, en las partes que te causan miedo. Puedes sentir agradecimiento por una taza de chocolate y una cobija en un día frío o por una limonada y un baño en un día caliente. Sientes agradecimiento cuando visitas a tu abuela, y ella te ha preparado tu platillo favorito, sientes agradecimiento cuando te caes y alguien te levanta, puedes estar agradecido cuando un amigo comparte y guarda secretos contigo, cuando llueve, cuando sale el sol, cuando tus padres salen a pasear contigo, te sientes agradecido cuando te compran ropa, zapatos, porque tienes una casa, porque te dan comida.

Aveces puedes olvidar que tan agradecido debes estar por mantenerte sano o por tener una familia que te quiere. Damos gracias cuando nuestra familia se reúne y recuerda todas las cosas importantes que tenemos y hay que valorar.

Pero si te fijas cuidadosamente, encontrarás qué hay algo cada día por lo que debes estar agradecido.

Una persona agradecida posee las siguentes cualidades:

1. Las personas agradecidas son humildes: Una persona humilde generalmente es modesta, no piensa en que es mejor o vale más que otras personas.
2. Una persona agradecida ama a Dios: Una persona que ama a Dios, amará a las personas que le rodean.

3. Una persona agradecida es feliz: La felicidad comienza desde el momento en que despertamos con buen humor, consiste en ser optimistas.

4. Las personas agradecidas saben dar las gracias: Con el acto más insignificante como realizar un favor, una persona agradecida sabe decir “Por favor” y “gracias”.

Es muy fácil poner en práctica el agradecimiento, personalmente, doy gracias a Dios por mi vida, por mi familia, por la salud que tenemos y por la comida que nunca falta en mi hogar, también agradezco a todos mis maestros, desde el que me enseño a leer hasta el que ahora me enseña, a mis amigos que me escuchan y me dan consejos y que son parte de mi vida.
El primer momento en el que una persona debe de dar gracias es cuando despierta. Agradecer por un día más de vida, agradecer a tu mamá cuando te hace tu desayuno o prepara tu lunch, agradecer por la ropa o los zapatos que tienes, agradecer a tu padre que te lleva a la escuela diariamente, agradecer a la persona que te presto un lapicero, a la que te presto $10 porque no tenías para el lunch, agradecer a la señora que ayuda en el aseo de la casa, la de la tiendita, agradecer a aquella persona que se preocupa por ti, agradecer a la persona que te ofrece su amistad incondicional, agradecer los sentimientos y principalmente agradecer la vida que tenemos.

Es muy fácil empezar a hacer la diferencia; con actos pequeños podemos generar grandes cambios. Cuando somos agradecidos damos a conocer nuestros valores. Y que bonito que las personas nos recuerden siempre por cosas positiva, que podamos ser un ejemplo para quienes nos rodean.

Gracias a todas las personas que han estado presentes en mi vida.

¿Qué te ha hecho sentir agradecido hoy?

“Cada día agradezco por las noches que se volvieron mañanas, los amigos que se volvieron familia y los sueños que se han vuelto realidad”.

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