¿Que embrutece más? ¿El amor o el enojo? / Antónimos con perfecta sintonía

A decir verdad, no creo que sea uno de los mejores temas de los que se pueda hablar en un espacio como este, pero en realidad quisiera dar mi opinión acerca de ello. Mi nombre es Melissa Rojas Reséndiz y conforme va pasando el tiempo, y me fogueo de más y más experiencias, me es intrigante saber ¿cuál es el sentimiento que más daño hace? ¿el amor o el enojo?

Creo firmemente que cuando se ama a una persona, cualquier defecto que esta tenga se vuelve nulo o bien pasa a segundo término, demás de que cuando uno está enamorado, las dos partes de la relación llegan a acuerdos, se escuchan y se confían todo lo qué pasa detrás de ellas, sin necesidad de meter infinidad de filtros para desalinear u omitir algún aspecto importante de la información. Cuando uno en verdad ama, te preocupas por el bienestar de la persona, lo procuras constantemente, ademas, aquellas preguntas que se tornan un rato rutinarias, son las que alegran la conversación un poco más. En ocasiones este no nos deja percatarnos de las cosas en realidad, nos muestra quizás un lado bonito de la moneda y te puede hacer creer que necesitarás más a la persona, luego de saber que esta pueda corresponderte o no. Y puede sonar cursi, pero el amar a alguien es estar ahí a pensar de los malentendidos, de las peleas y de los enojos que pueden surgir a lo largo de la relación y es ahí cuando me adentro al tema del enojo.

El enojo es un sentimiento que surge a partir de alguna molestia o malestar, independiente que este sea ocasionado por alguien extremo o nuestra pareja como tal.
Al mometo de enojarnos, hacemos y decimos cosas que probablemente, en un estado de ánimo nulo, nunca lo hubiéramos dejado brotar de nuestra boca o bien pensarlo tan si quiera.
A tal grado que podemos herir, lastimar e ignorar lo que la otra parte, tenga que decir. Además de que mostramos un grado de superioridad al momento de defender nuestra postura ante la situación presente causante del enojo en cuestión.
Después bien, podemos arrepentirnos, pero el daño estará hecho y es algo que repercutirá por el resto de la vida de la persona, preguntándose qué habrá hecho mal para merecer ese tipo de comentarios.

He aquí la pregunta detonadora, ¿qué embrutece más? Un amor sincero o un enojo espontáneo

Considero que ambos sentimientos,conllevan un grado de complejidad y embrutecimiento un tanto similar, ya que, en ellos se dicen cosas que jamás pensaron en decir, solo que por un lado enalteces y en el otro denigras a la persona.

¿Que lastimaría más? ¿Una frase de amor o un reproche de enojo? ¿Que tanto daño te hará cada una?

No lo sé con certeza, lo único que puedo asegúrate es que el enojo es pasajero y la única dosis recomendada para mitigarlo, es el amor que se tenga y las ganas de salir adelante, sea cual sea la situación y relación a la que te enfrentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *