EL CAMBIO ESTÁ EN UNO MISMO

Por Kimberly Santacruz Mejía
“Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”
-Viktor E. Frankl
El contexto con el que se vive hoy de un “cambio” es concienciar a las personas sobre la importancia de la responsabilidad y la actitud ética. Sin embargo se puede llevar a cabo en la vida personal de cada quién…un cambio es una oportunidad que puedes tomarla como buena o mala, al asumir la responsabilidad individual en cualquier aspecto, ya sea, familiar, escolar, social, pareja, seres vivos y planeta.
Yo siempre eh dicho que para cambiar al mundo se necesita cambiar primero uno mismo, para así poder demostrar que realmente puede existir una transformación de las cosas, y aunque parezca absurdo a veces hasta lo más mínimo hace la diferencia, me gustaría llevar más acabo este aspecto en lo personal…en las personas.
Muchas veces las personas no cambiamos y me incluyo por que nos gana el orgullo, o solamente no nos interesa en lo personal, pero créanme que los cambios son buenos, como cambiar tu carácter, tú forma de pensar, tú forma de demostrar afecto etc. Creo que sí nosotros mismos nos diéramos cuenta que aveces un cambio como puede ser muy radical también puede beneficiarnos como personas, como pareja, como hijos, como alumnos y seres humanos…pero sin embargo hay un contra que es “la gente no cambia si no quiere” y tristemente es así en algunos casos, por ello hay que darnos cuenta que el que puede cambiar tus pensamientos puede cambiar tu destino, y ese eres tú mismo, por qué una decisión LO PUEDE CAMBIAR TODO, por que yo si creo que las personas podamos cambiar de un día a otro, que un día te levantes y digas “ya no más, voy a cambiar”
Así que como tú y yo, tenemos muchos propósitos en esta vida muchas metas por cuál alcanzar y te invito a que no te rindas, a que hagas tú propio cambio, si algo no te gusta de ti cámbialo, si algo no te proporciona felicidad, estabilidad emocional o tranquilidad…hazlo a un lado y empieza por cambiar por ti por qué no hay otra cosa más importante que TÚ.

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