“La cuestión de la personalidad”

Para muchas personas, socializar no es algo fácil. Para otras, es muy fácil entablar una conversación y ser amigables con todos. También existen los “ambivertidos”, cuya personalidad no es ni introvertida ni extrovertida. Creo que todos estos tipos de personalidad tienen sus ventajas y desventajas. Los extrovertidos tratan con gente diferente, tienen muchos amigos y son mejores en adaptarse. Sin embargo, a veces son los que se sienten más solos e inestables. Los introvertidos tienen más tiempo para conocerse a sí mismos, y más espacio para cuidarse y hacer lo que les gusta, aunque son más propensos a sentirse tristes y a perder oportunidades por el miedo que sienten. Nuestra personalidad depende de varios factores, en especial de la manera en que nosotros nos desarrollamos y relacionamos. Al fin y al cabo, los límites de la personalidad son infinitos. Yo, personalmente, me identificaría como un ambivertido, ya que me encanta estar con mis amigos y conocer personas nuevas, pero igual muchas veces prefiero  y necesito tiempo para estar solo y reflexionar. Cuando era más pequeño, me costaba mucho trabajo socializar, y no le hablaba a casi nadie. Ahora, creo que me es más fácil. A veces, los adultos me veían como un niño serio y tímido, y me decían que en algún punto de mi vida tendría que ser más abierto. Quiero que sepas que tu personalidad está bien como es, y no debes tratar de cambiarla para darle gusto a alguien más. Sólo sí sientes que algo está mal y te está haciendo daño, tienes que cambiarlo.

En la vida, siempre vas a encontrar personas buenas, agradables, desagradables y todavía más desagradables. Lo importante aquí es saber quién eres, que te gusta y qué no. Hace no mucho, vi una publicación muy cierta. “Ya deja de buscar caerle bien a todos, deja de buscar encajar y pertenecer.” Todos tenemos un lugar en el mundo, y tu misión es encontrarlo. El hecho que alguien  tenga muchos amigos o conozca a muchas personas no lo define. Para mí, lo importante es ser tolerante y aceptar nuestras diferencias. Sé cómo tú quieres ser, no lo que los demás quieren ver ó la manera en la que la mayoría se comporta, ó lo que es considerado ‘normal’. No tienes por qué seguir las modas. También entiendo que es inevitable no influenciarse por las personas más cercanas a ti, por eso procura juntarte con quienes de verdad aprecias y sientes que te harán una mejor persona.

 

“No todo el mundo tiene la oportunidad de convertirse en una personalidad; la mayoría siguen siendo prototipos, y nunca experimentan el rigor de convertirse en un individuo”.                                                               -Hermann Hesse

Por Carlos Patricio Moctezuma

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