La Institución que me ayudo a crecer

Por Isaí Goiz Gutiérrez

Hola, bueno para mi es un gusto y un placer el hecho de poder estar redactando una entrada para éste blog, una página especial, de una escuela especial que me ha visto crecer a lo largo de estos casi 3 años, así es, estoy cruzando 6º semestre y mi nombre es Isaí Goiz Gutiérrez.
Pertenezco a la generación 2016-2019 y mi propósito es poder mostrarles a todos ustedes, comunidad de lectores la forma en la que he crecido en esta institución, y la comunidad que conformamos que me ha visto desenvolverme en cada uno de los ámbitos de la vida, en la escuela, en lo social, como hijo, como amigo, como estudiante, en lo personal, etc.
Comenzaré platicando que cuando entré era un chico con algunas metas fijadas, un poco cerrado, pero siempre manteniendo al margen mis principios, posteriormente fui desenvolviendo mi lado social y comencé a darme la oportunidad de relacionarme con mis compañeros de mi edad y de otras diferentes, era duro tener que aceptar la idea de salir de la secundaria y volver a ser de los más chicos, me era grato ver la madurez que tenían los de últimos semestres y a diferencia mía que solo veía el camino que me faltaba por recorrer.
Fue así que se pasó mi primer semestre, no podía y hasta la fecha no puedo creer lo rápido que se pasa el tiempo por semestres, apenas recuerdo cuando fue el primer día de clases, las primeras dinámicas de interacción grupal, los primeros amigos y conversaciones que entablé, la visita a nuevos salones, nuevos rostros, diferentes maneras de trabajo y demás, experimenté actividades que la escuela preparaba donde podíamos crecer espiritualmente de una forma bonita, desarrollando humanidad y valores, posteriormente me tocó dar la bienvenida a una nueva generación, ya era de los de “en medio”, compañeros se iban, venían nuevos, el ambiente se sentía cambiado, comenzaban los semestres más difíciles pero no imposibles, hasta que viví el temblor del 19 de Septiembre del 2017 y gracias a eso, decidí ser participe apoyando a mi escuela en cuestiones de seguridad y atención, se me complicaban algunas materias pero les ponía toda la atención y dedicación posibles.
Ahora me toca contar cuarto semestre; que es donde yo considero “comienza la aventura” fué entonces cuando por mi promedio me dan la noticia de que soy un integrante de la escolta oficial de toda mi generación, fué una motivación muy fuerte para seguir dando más aún de mi y poder agradecer que mi esfuerzo estaba valiendo la pena, despedimos a una generación y nuevamente le di la bienvenida a otra, serví siendo edecán para aplicar los exámenes de admisión y fué ahí donde me di cuenta cuando vi a los alumnos más chicos que yo, todo lo que había crecido en dos años que literlsmte sentí que eran 2 meses, no podía creer ni imaginarlo, comencé a interactuar más y más y más, todos mis maestros se daban cuenta de mis virtudes y cualidades como ser humano y como alumno, comenzaba a aumentar mis amigos, trabajaba más y más duro hasta que a final de cuentas, junto con otros compañeros, a base de puro esfuerzo y de ir creciendo poco a poco logramos formar un equipo y un Departamento de Primeros Auxilios que buscaba proveer de servicios integrales a toda la comunidad educativa, siendo reconocida la labor que día a día desempeñabamos extra de lo escolar. No lo consideraba como un trabajo, era un servicio, porque aquí, todos tenemos espíritu de ayudar, de servir, y de dar sin esperar algo a cambio, nada como la satisfacción personal.

Pero llegó una situación muy importante..
Tengo solamente un año antes de dar el paso más grande y más soñado de mi vida… ¡El Paso Universitario! y esta situación venía acompañado de una incógnita “¿Qué quiero para mi futuro?”
Es una de las preguntas más difíciles a las que me he enfrentado a mi corta vida y no vamos a pensar que mi primera opción fue la definitiva, no, en verdad le pensé, equilibrar a muchas cosas pero con el apoyo de mis clases, talleres y profesores logré descubrir mi verdadera vocación y visualización a futuro y, pues he aquí el día de hoy, viendo como crecieron mis compañeros y reflejando mi madurez en todos ellos, motivando a mis compañeros más pequeños y platicando mi experiencia, comprendiendo, compartiendo mis conocimientos.
Habían días y fines de semanas completos que no dormía por tareas y exámenes, pero lo valió.
Quién nos viera preguntándonos el primer día de clases cuál era nuestro nombre y ahora preguntándonos “¿Qué vas a estudiar?” “¿Qué universidad te gustaría?” y ahora llega un punto donde muchos estamos en procesos de admisión/selección preparándonos para exámenes y para un futuro, Tuve la oportunidad que muy buenas escuelas me ofrecieran beca y realmente me pedían mucho que me quedara con ellos porque decían que alumnos con promedio, aptitudes y actitudes como las que yo tengo son muy valiosas para ellos, yo realmente me impresioné, no sabia ni que había hecho para lograr tanto, pero comprendí que lo único que hice se llama.. ESFUERZO, DEDICACIÓN Y TRABAJO DURO.

Realmente nunca podría acabar de escribir cuanto he crecido pero para poder finalizar,
quiero compartirles mi consejo que es lo que me ha hecho subir unos pocos más de escalones al éxito.

“Siempre ten fijos tus sueños, metas e ideales, no olvidando de donde vienes, tus principios y siempre preguntándote hacia donde vas, que quieres para ti
Aprovechemos cada uno de los jóvenes cada día que vivamos y cada oportunidad que nos presente porque cada día aprendemos algo nuevo, no solamente académico, si no algo que nos va a ayudar a ser mejor el día de mañana, pero depende de nosotros aprender, arriesgarnos y vivir.
Somos generaciones de jóvenes que México y el mundo nos va a necesitar, gente preparada, capacitada, humana e integral para así lograr formar personas y un mundo mejor”

¿A QUÉ VAS SI NO ES POR TODO?, ¿TIENES EL VALOR O TE VALE?

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