El último sueño

Por Andrea Toledo Dircio

El último sueño.

En éste mundo en el que tenemos la oportunidad de cambiar definiciones, nos encontramos con una sola palabra que al escucharla, no podemos pensar en más que sufrimiento, cáncer.

¿Qué es cáncer? Me pregunto cada vez que entro a la sala de quimioterapia en el Hospital del Niño poblano; tomo aire para no romper en llanto por las historias que vendrán, veo a los ojos a los niños, siguen con esa luz, con esa inocencia, con esa fortaleza de luchar contra todo, entonces entiendo que nada puede tirar la magia de sus sueños.
Sueños que no buscan más que acabar con mala comida de hospital y dietas estrictas, sueños de volver a lo cotidiano, lo que solemos odiar, levantarse temprano, desayunar, ir a la escuela, estar con amigos, hacer tarea, cenar, dormir, lo que llamamos rutina.
Estos niños tenían su rutina, una enfermedad los frenó para acoplarlos a nueva rutina que incluye perdida completa del cabello, apetito mínimo, vómitos incontrolables y muchas lagrimas, lagrimas que buscan acabar con una enfermedad que ha aparecido para tirar hasta morir. Aún sabiéndolo los niños no planean rendirse, ¿qué les motiva? Son conscientes de la fortaleza del monstruo al que enfrentan, pero también que necesitarán a su familia y mucha paciencia para derrotarle.

En muchos casos el cáncer avanza potencialmente e invade todo su cuerpecito, los niños se vuelven expertos de la medicina, mejores amigos de los doctores, cómplices de las enfermeras. Teniendo en cuenta las probabilidades de ganar, comienzan a contarnos lo que más desearían hacer en todo el mundo, es ahí donde mi labor entra, cumplir con el sueño de los pequeños para devolverles un poco de la esperanza que han ido perdiendo, pero he de confesarles que su espíritu sigue intacto.

Cuando les informan que aunque la lucha fue impresionante, el cáncer ganó, su nuevo sueño es que los que conocimos a sus papás siempre les recordemos que lucharon con todo, y que fueron felices, en ese cortito tiempo que pudieron estar.

Dicen por ahí que nuestras vidas se rigen por nuestras elecciones, pero la verdad es que yo creo que no son nuestras elecciones las que determinan como somos, sino nuestro compromiso con ellas; es por esto que el compromiso de dar lo mejor de sí hasta el último día es lo que más he aprendido de los niños, niños que hace años no conocía y hoy los llevo conmigo en lo más profundo de mi corazón.

2 comentarios sobre “El último sueño”

  1. Wow!!! .. que hermosa labor Andrea .. sé que tu platica con los preparatorianos dejará en algunos de ellos una huella en sus corazones por siempre … la elección de ayudar a esos pequeños que nos dan ejemplo de vida es verdaderamente hermosa de tu parte
    Saludos !!

  2. Andrea, tengo el placer de conocer a tus papás y haber compartido algunos breves momentos con ellos, te leo y es reconfortante saber que hay personas de tu edad con un gran corazón, pero sobre todo con un firme compromiso con sus decisiones, como bien mencionas en tu texto. Enhorabuena y gracias por compartir, bendiciones.

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